APARICIONES

CRIPTO

Octubre 2018
Castillo Hidalgo, Santiago, Chile

Las hifas son una red de filamentos cilíndricos que conforman la estructura del cuerpo de los hongos multicelulares.​ Están constituidas por una fila de células alargadas y tubulares, envueltas por una pared celular compuesta de quitina.​ El conjunto de estas hifas se denomina micelio. El micelio básicamente es el hongo, la seta o “callampa” es el cuerpo reproductor donde se generan las esporas.

El micelio vive bajo tierra, dentro de las plantas y en simbiosis con sus raíces, interconectando y comunicando información entre todos los actores del bosque, creando una gran red de apoyo; relaciones formadas en pos de la mutua coexistencia. El museo del hongo se inspira del micelio como concepto central para operar de manera fértil en su construcción de políticas de acción, con pensamiento fluido y generando constantes convergencias trans disciplinares, a diferencia del modelo de producción de subjetividad establecido, generando sus propias normas y sistemas de producción para lo que llamaremos “Apariciones”, que constituyen un campo nuevo que rompe con la tradicional separación entre las ciencias y el espacio destinado al arte. Haciendo una biomimesis con la ubicuidad de los hongos, el MDH aparecerá donde y cuando las condiciones sean las adecuadas.

Uno de los objetivos que tiene el Museo del Hongo es proporcionar posibilidades para la investigación de los hongos y la producción de obra, donde podamos ir abarcando todos los niveles informativos del Reino fungi para ir generando instancias concretas de difusión y eco-crítica. Por lo tanto, al hablar de una política en Arte y Ciencia se podría decir que en primera instancia, la educación se vería gratamente favorecida desde los primeros niveles, en todos los ámbitos, ya que entender y apreciar la ciencia permite la adquisición de una conciencia individual y al mismo tiempo global y universal; se adquiere un entendimiento de la vida, de la materia y de nuestro entorno, permitiendo así accionar la creatividad de manera rizomática y miceliar para desarrollar capacidades orgánicas y multidimensionales para la resolución de problemas. Por otra parte, el arte y las tecnologías avanzadas posibilitan hoy nuevas experiencias estéticas y representaciones que confluyen en éste cruce interdisciplinar, nutriéndose y otorgándole un valor más atractivo y cercano a través de experiencias.

Desde la transdisciplina como eje central de nuevas posibilidades, desarrollamos proyectos relacionados con la experiencia inmersiva de la ciencia en procesos abiertos. Desde nuestra primera Aparición, en una casa ruinosa y habitada por hongos, el desafío fue generar una experiencia para educar y maravillar al espectador con el mundo de los hongos, Reino que ha sido mal representado a lo largo de la historia de la humanidad y que gracias al ejercicio constante del MDH y de otras organizaciones, se irá resignificando en ese devenir. Desde la segunda Aparición integramos dentro de nuestro modelo la interacción con Museos de arte contemporáneos donde la obra tomó proporciones patrimoniales.

La diversificación y proyecciones del MDH son inminentes, apuntando a obras colectivas y monumentales que integren a la comunidad creativa y científica del mundo fungi a dialogar en torno a un mayor entendimiento de las nuevas ecologías queer, un posthumanismo, las visiones actuales de ecofeminismo y territorios posibles de búsqueda, que abren proceso a la ecocrítica y que apuntan a hacer valor a todas las diferencias, proporcionando espacios experimentales de observación de la flora, la fauna y funga, donde el hongo se presenta como un objeto museográfico con un cuerpo que forma otras subjetividades y conexiones.

La naturaleza es un espacio, donde vamos tejiendo representaciones. Es aquí dónde aparece la ecología queer en nuestro camino para hacer presente esa sabiduría ecológica en el saber, y en el hacer, ya que sólo lo que cambia permanece, y eso también es válido para los ecosistemas y nuestra civilización.